Leyéndolos comentarios en Twitter, en general aprecian a Iker como jugador y por su implicación con el equipo, pero la inexperiencia, el apenas haber dirigido a un conjunto de la Quinta categoría… les pone atómicos como solamente los argentinos saben ponerse.
Comprensible. Entregar las llaves de un histórico a un recién llegado a los banquillos es temerario. Pero, y si sí?
Seguiremos con interés su aventura en el Ciclón.