No existe tal cosa como la mejor versión de Djaló. El peor jugador que he visto en el Athletic.
La afición se calentó por meter un puñado de goles en una liga regulera y un gol al Madrid.
Siempre fui muy escéptico a la hora de incorporarlo. Recuerdo decir que yo sería muy cauto porque no sabíamos lo que era y bastante gente se me echó encima, lo cual puedo entender porque la mayoría no sabemos de qué va esto. Lo preocupante es que los chorrocientos informes que manejaba el club aconsejaban su fichaje por parte de gente a la que se le presupone conocimiento futbolístico.
Pienso en Roberto Ríos y era buen jugador, pero aquí no cuajó por lo que fuera. Djaló simplemente me parece malo de solemnidad.