La primera parte ha sido de tirarse por la ventana. La segunda ha sido más rollo de la temporada pasada fuera de casa, ahogar al rival en su campo, dominarle, laterales doblando y meter gente en el área hasta que por inercia hemos marcado dos ante un rival muy muy flojito.
En fin, a ver si lo de Jaure es poco y en estas semanas limpias vamos recuperando sensaciones. El próximo, uno de los peores visitantes…