Dentro del balance —muy inicial— que podemos hacer del comienzo de la temporada, una de las conclusiones es que tenemos una de las mejores defensas (Laporte, Yeray, Paredes, Vivian, Yuri, etc.).
Como es lógico, ponemos el foco en las carencias, en lo que debemos mejorar para lograr los objetivos de la campaña; toda la preocupación se centra en lograr sumar de tres en tres frente a rivales a priori inferiores que se cierran y luchan. La pasada semana dejó en evidencia los problemas a los que hay que buscar solución.
Pero yo estoy tranquilo, porque veo al equipo muy serio en defensa. El primer partido de liga no me sirve ni para valorar: es uno de esos encuentros desastre que todas las temporadas hace el Athletic. Pero, pasando página, podemos ver que el Barcelona solo nos metió dos goles (y el segundo fue casi en el tiempo de descuento); el Barcelona viene machacando con goleadas a todos sus rivales salvo al Athletic y, a partir de ahí, solo nos han metido un gol y de penalti. Porterías a cero en Balaídos y frente al Atlético, y la sensación de que a nuestros rivales les cuesta crear peligro.
Durante la pasada pretemporada hubo momentos en los que me llegó a preocupar el impacto que el cambio de entrenador y un nuevo sistema pudieran tener en el trabajo defensivo; el punto de mayor preocupación llegó en el partido de Marsella. Sin embargo, comenzada la temporada, he de reconocer que el equipo funciona bastante bien atrás.
Una buena defensa da tranquilidad y permite que se pueda trabajar de manera más serena todo lo demás. Si un equipo quiere estar arriba debe marcar goles, pero lo que es fundamental es que no encaje. Si observamos ejemplos del pasado reciente, en las dos buenas campañas de la 23/24 y la 24/25 el equipo tuvo un comportamiento defensivo fantástico: en la primera Unai fue Zamora y en la segunda el Athletic fue el equipo menos goleado.
Hay que buscar soluciones para sacar adelante aquellos partidos en los que el rival se encierra, pero si el equipo está bien en defensa y no le generan mucho peligro, todo lo demás se puede trabajar con más tranquilidad. Soy de los que piensan que los equipos se construyen desde atrás.