Aunque no sea una persona que me resulte agradable creo que en un muy buen entrenador, y en "lo suyo" el puto amo.
Un entrenador infravalorado y vilipendiado a partes iguales.
Aun así, me parece también un entrenador encasillado en un tipo de juego muy concreto, para plantillas muy concretas y con objetivos muy definidos.
Muy lejos de la calidad, los objetivos y el espíritu del Athletic.
Aunque reconozco que, de vez en cuando, una pequeña dosis de Bordalás nos vendría de lujo.