Me he tirado casi 3/4 partes de la temporada que acaban de pasar esperando el punto de inflexión, en el primer cuarto de temporada decía que tal vez la planificación iba destinada a alcanzarlo más tarde, como acababa la primera vuelta quise ver un atisbo de punto de inflexión tras los partidos de PSG y Atlético, pero después, frente a Celta y Espanyol, ya vi que era falsa alarma. Finalizada la mitad de temporada y tras un horroroso mes de enero, comprobamos con frustración que el equipo no despegaba y que seguía con los mismos problemas que el de principio de temporada. Echados de competición europea llegó el mes de febrero, el equipo volvió a dar las sensaciones de agosto, buenos resultados y fútbol decepcionante, tras caer en la copa a las puertas de la final, en una pobre competición, en la que el equipo logró pasar frente a dos rivales de categoría inferior en la prorroga e in extremis en tiempo de descuento por un gol ante el valencia, el Athletic nos volvió a ofrecer una semifinal lamentable. Cuando ya solo estás en liga porque te han eliminado del resto de competiciones, el Athletic hace un buen partido contra el Barcelona, una vez más y, necesitados de algo en que creer, pensamos que a lo mejor se ha logrado el punto de inflexión en la recta final de temporada en ese último cuarto importantísimo para lograr los objetivos ligueros, pero hoy, como lleva haciendo durante toda la temporada, el Athletic nos vuelva a demostrar que la mejora vivida frente al Barcelona fue un espejismo y que debemos admitir la realidad de lo que está siendo toda la temporada, son ya muchos partidos, más que suficientes para asumir que hay lo que hay.