No digo fácil, porque no lo es. Nada es fácil. Digo favorable.
Lo pienso porque en mi opinión, en los últimos partidos de la temporada prefiero rivales de parte media y alta que de parte baja de la clasificación. Lo más peligroso en el último tramo es enfrentarte a rivales que se juegan la vida, lo mejor es enfrentarte a rivales en posición cómoda y, algunos, inmersos en la dinámica de tres partidos por semana con el cansancio que eso genera en la recta final.
Prefiero que me queden los rivales que me quedan a que me quede el Mallorca, Elche, Levante o Sevilla. Estos van a ir a morir