Creo que está debe ser la mentalidad con la que tanto equipo como afición deben afrontar los últimos cuatro partidos.
Este partido ha servido para deshacernos por completo de la enorme carga de negatividad que arrastramos durante toda la temporada, el Athletic hoy garantiza que de aquí a final de temporada no habrá sustos ni situaciones agónicas a las que enfrentarse.
La permanencia está asegurada pero está temporada es bastante especial y al tiempo que aseguramos la permanencia nos mete, esto son hechos objetivos, en la competición por una plaza europea.
Por todo ello, creo que no es momento para volver a la matraca de los puntos de inflexión, sino que hay que dar por terminado la temporada porque el equipo ya no debe soportar un minuto más la carga de la decepción que evidentemente les lastra, y pensar que el próximo domingo iniciamos una nueva minitemporada de cuatro partidos y que está en nuestras manos alcanzar el objetivo que por nivel de equipo debería estar a la altura del Athletic.
Con esta victoria el Athletic ha logrado alcanzar una situación deseada que supone un reseteo de todo lo anterior y una última oportunidad en la que dependes de tí mismo para lograr la redención.
Si Nico y Oihan recuperan su mejor nivel, tenemos muchas posibilidades de lograrlo en esta liguilla que comenzará la próxima semana.