Deia
El Athletic entra ya en la recta final de la pretemporada, que ya suma un mes de recorrido desde que el pasado 8 de julio el conjunto rojiblanco iniciara los entrenamientos en las instalaciones de Lezama. Una pretemporada que ha aumentado su dosis de expectación respecto a cursos precedentes por el hecho de que se trata del arranque de la nueva etapa de Edin Terzic al frente de los leones, una vez que el técnico alemán ha cogido el relevo de Ernesto Valverde, que ha puesto el cierre a a cuatro temporadas consecutivas en su tercer ciclo en el banquillo bilbaino, donde ha encadenado diez ejercicios con un total de 504 encuentros como entrenador del Athletic, donde presume de un récord histórico harto complicado de superar tanto a corto como a medio y largo plazo. Los de Terzic vuelven mañana a los entrenamientos después de gozar de unas minivacaciones de cinco días decretadas por el de Menden tras la última victoria en El Plantío ante el Burgos, el sexto test de una preparación que llega a su punto culminante con las dos últimas citas previas al estreno de liga con el Sevilla frente al Olympique de Marsella en el Vélodrome, este próximo domingo, y el Atalanta en Bérgamo, el próximo día 14, dos compromisos de altura que deben retratar las sensaciones reales que pueda transmitir el equipo.
Se acerca el pistoletazo de salida de la competición de la regularidad, la que da de comer, y son varias las incógnitas que emergen en cuando a la confección definitiva de una plantilla que a día de hoy sobrepasa en el número clave de 25. Unas de ellas se detectan en la demarcación de la portería, ya que el preparador alemán dispone de cuatro guardametas a nómina, si bien a efectos prácticos su número se reduce a tres, una vez que Julen Aguirrezabala, que ejerció la campaña pasada como cedido en el Valencia, se encuentra en la rampa de salida, ya que el donostiarra ha pedido desde semanas atrás buscarse un nuevo destino lejos de Lezama, consciente de que permanecerá a la sombra del intocable Unai Simón. De hecho, no ha comparecido en amistoso alguno y su foco está puesto en cerrar un acuerdo con alguno de los clubes interesados, desenlace que no es sencillo por el importante montante económico que conlleva la operación.
Así las cosas, Alex Padilla y Mikel Santos, que ha dado el salto desde el Bilbao Athletic, se convertirán en las alternativas a Simón, que se incorporará a la plantilla la semana venidera al igual que Aymeric Laporte y Nico Williams, los tres futbolistas rojiblancos que se proclamaron campeones del mundo con la selección estatal. Padilla partiría como el número dos en la meta rojiblanca a tenor de la jerarquía que se ganó la campaña pasada y porque ha disfrutado de más minutos en pretemporada hasta la fecha, mientras que Mikel Santos (Bilbao, 1 de noviembre de 2004) asomaría como el plan C de Terzic, que quiere trabajar con tres porteros, de ahí que el club haya comunicado al bilbaino que la intención es contar con sus servicios, salvo que surja algún imprevisto que propicie su salida ante de septiembre, opción que no se considera factible a día de hoy. Santos ha tomado parte en cinco de los seis amistosos que han disputado los leones hasta la fecha en pretemporada –no dispuso de minutos ante el Racing– y el domingo podría tener un examen de altura en el exigente compromiso en Marsella con un equipo puntero de la Europa League antes de que Unai Simón regrese de sus vacaciones a Lezama.
Lo cierto es que la cúpula deportiva del Athletic pone en valor la calidad y la proyección de Santos, el meta titular del Bilbao Athletic las dos temporadas anteriores, por lo que confía en que dé un salto en su proyección con su blindaje en el primer equipo. Afincado en el Casco Viejo bilbaino, el joven meta, que recaló en Lezama procedente del Danok Bat para integrarse en el segundo juvenil rojiblanco, cuenta también con el beneplácito del propio Terzic, que destaca sus virtudes y su margen de crecimiento, por lo que de momento se frena la puerta a una cesión pese a que el guardameta ha sido sondeado por clubes de Segunda División y de la Primera portuguesa, una decisión del club que refuerza a Santos, que tiene contrato hasta del 30 de junio de 2027, si bien el Athletic tiene la opción de ampliarlo de manera automática durante dos campañas más. No en vano, tampoco sería extraño que lo mejorara a lo largo de este curso como ya lo hiciera recientemente con Alejandro Rego, que también poseía un contrato encadenado.
Se trata de un portero “muy inteligente” en sus decisiones y convencido de sus posibilidades, de ahí el “trabajo psicológico” en el que se vuelca este chaval un tanto tímido, poco hablador, pero que tiene “la cabeza bien amueblada”. Mikel, de 183 centímetros de altura y que ha cursado el Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, destaca por su “muy buen juego de pie”, una cualidad que acentúa su perfil de cancerbero moderno, al mismo tiempo que sobresale por sus reflejos y por las buenas decisiones que toma en los mano a mano con los delanteros rivales. Junto a sus cualidades, el bilbaino se ha reforzado mentalmente, como subrayan los que le conocen, que ponen el acento en las “enormes ganas que tiene de demostrar su valía”, además de que es un chaval “trabajador y humilde, que solo piensa en el fútbol”.