Es una teoría que tengo. No se cumple al 100% obviamente pero si creo que un entrenador que está mucho tiempo en un club acaba volviéndose un poco cagon (salvo que ya lo sea como el caso de Simeone por ejemplo)
Me explico: Alguacil cogió a la RSOC desde el filial y destacó por ser un entrenador ofensivo y tikitakero. Poco a poco fue moldeando su equipo y lo fue convirtiendo en un equipo sólido que ganaba por inercia y con mucha pegada hasta que en las últimas dos temporadas acabó siendo un equipo que casi renunciaba al balón, se dedicaba a pegar palos a diestro y siniestro, con poco gol y poco más.
Arteta cogió un Arsenal con muchas dudas y que no terminaba de asentarse tras el legado de Arsene Wenger. Al principio era un entrenador también de mucha posesión, fútbol ofensivo, etc etc y ahora ver al Arsenal es un dolor de huevos, ha convertido del unocerismo su forma de vida y del balón parado su mejor arma. Como prueba, los últimos minutos de la eliminatoria de champions fue como ver a Simeone elevado al cuadrado de Bórdalas.
En clave rojiblanca, recuerdo a Ziganda llegar al filial y no se si por influencia de Bielsa o que, era una delicia ver el filial con un 433 súper ofensivo y muy jugón. Se ascendió a segunda y aquel año fue duro, hasta el punto de que acabó implantando una defensa de 5. Se descendió y su filial se convirtió en una tortura, pelotazos arriba, defender todos atrás y nada de fútbol. Su temporada en el primer equipo fue un calco de los últimos años en el filial, un desastre de propuesta defensiva y ofensiva. Recuerdo al equipo entero metido en campo propio toda la liga y el melonazo a Aduriz como una alternativa ofensiva.
Y llegamos ahora a Valverde. No creo que lo de este año sea tan radical, pero a su llegada quiso implantar un 433 con Sancet y Muniain juntos con Vesga como uno MC. Luego fue sentando a Iker y la temporada de la copa el equipo era un vendaval ofensivo. La siguiente (es decir, la pasada) el equipo ya no era ese vendaval de la temporada anterior, pero parecía un equipo muchos más equilibrado y sólido, prueba de ello las solo 6 derrotas en liga o el número de goles encajados (el segundo mejor registro de las 5 grandes ligas)… y este año, el equipo parece haber olvidado cualquier fundamento ofensivo, no hay movimientos, no hay atrevimiento… si que se intenta presionar arriba, pero no hemos visto en toda la temporada a un jugador salir de su posición, no hemos visto que se arriesgue el balón lo más mínimo, se rehúye del juego en el centro del campo y todo son pases de seguridad horizontales y colgar el balón desde la banda a ver si suena la flauta.
Pues eso, debate abierto, es inherente al entrenador volverse resultadista a menudo que pasan los años en el mismo equipo o es una paja mental mía?