Lo que rodea al palancas levanta sospechas en casi todo. Todos sabemos que le interesa, como es lógico, tener una plantilla con mucho valor en el mercado y sabemos también que, cuando un jugador es internacional con España —más aún si es titular en un Mundial—, el precio sube. El Barcelona es el club al que menos le cuesta hacer a un jugador internacional; es evidente que tiene unos cuantos futbolistas seleccionables de primer nivel que es lógico que estén con la selección, pero también hemos visto cómo jugadores recién llegados al primer equipo, con apenas media docena de partidos en Primera, eran convocados ya con la absoluta. Un caso sorprendente fue la convocatoria de Gavi para el Mundial.
Pasa lo mismo cuando se abre el mercado de fichajes con unas cuantas cuentas de referencia a la hora de tratar estos temas, las cuales parecen seguir fielmente la estrategia que marca el Barcelona. O con sitios web que, si bien no tienen una importancia más que a modo orientativo, son bastante recurrentes cuando se trata de informar sobre el precio de mercado de un jugador, como puede ser Transfermarkt; basta echar un vistazo allí para comprobar, por ejemplo, que el valor de mercado que le atribuyen a Fermín es bastante superior al que tiene Kvaratskhelia.
Y, llamadme conspiranoico, pero a mí me parece que todo esto no es casual.