Esto es una señora que se va de viaje a Cuba para desconectar del trabajo. Allí conoce a un toro cubano y terminan acostados en la habitación del hotel. Así un día tras otro durante toda la semana. Entonces la última noche la mujer le pregunta:
-Oye, no me has dicho tu nombre.
-Es que te vas a reír.
-Bueno, ¿qué importa? Si yo me voy mañana.
-Está bien, te diré como me llamo. Mi papá quería que yo fuera una niña, así que en honor a eso me pusieron Nieve.
Entonces la señora empezó a reírse a carcajadas y el cubano le espetó:
-¿Lo ves? Te dije que te ibas a reír.
A lo que la señora contesta:
-No, no me río de tu nombre. Es que a ver como le explico a mi marido que he estado en Cuba con 25 cm de nieve entre las piernas.