Adiran El título para el subcampeón, no se puede empezar a hacer cábalas, en ciclismo a...
Tienes razón, a mi me sonaba lo de Amstrong pero parece que tiene explicación
1. El caso de Lance Armstrong (Dopaje sistémico)
En el caso de los siete Tours de Armstrong (1999-2005), la UCI se enfrentó a un problema ético sin precedentes. Si simplemente hubieran corrido el escalafón (otorgando el título al segundo clasificado), el palmarés habría quedado así:
Jan Ullrich: Implicado en la Operación Puerto.
Joseba Beloki: Implicado en la Operación Puerto.
Ivan Basso: Sancionado por dopaje (Operación Puerto).
Alex Zülle: Reconoció dopaje en el Caso Festina.
Andreas Klöden: También vinculado a sospechas de dopaje en su carrera.
La UCI determinó que, dado que prácticamente todos los que ocupaban el podio estaban manchados por el dopaje, no tenía sentido sustituir a un tramposo por otro. Declarar los títulos desiertos fue una forma de admitir que toda una generación (o al menos los puestos de honor de esa época) estaba bajo una "sombra de sospecha" tan grande que asignar el triunfo habría sido una burla al deporte.
2. Los casos "normales" (Casos aislados)
Cuando la UCI reasigna un título (como en el caso de Óscar Pereiro con el Tour de 2006 tras el positivo de Floyd Landis), la situación suele cumplir estos criterios:
Aislamiento: El caso se percibe como una falta individual y no como un sistema que invalida toda la competición.
Limpieza de la alternativa: El segundo clasificado, al ser promovido, no tiene un historial de dopaje que invalide su nueva victoria ante la opinión pública. En 2006, aunque el ciclismo ya estaba bajo sospecha, la figura de Pereiro no estaba rodeada de la misma arquitectura de fraude masivo que el equipo US Postal de Armstrong.