Estaba el famoso pianista Shostakovich en una recepción, cuando la dueña de la casa le trae al niño y le dice que toque para el maestro.
Al terminar la madre, ufana, le dice:
- Maestro, ¿Que le parece la ejecución?
- Hombre, la ejecución, la ejecución, quizá un poco radical. Eso sí, un par de hostias bien dadas, se merece…