El padre al hijo:
- ¿Qué horas son estas? ¡¡Vienes a casa a las cinco de la madrugada con dieciséis años!!
- Ya lo siento, aita, ... es que hoy he tenido mi primera experiencia sexual compartida ...
- Vaya... vamos a la sala, nos sentamos y me cuentas cómo ha ido.
- Pues no sé yo si estoy yo como para sentarme.